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Crónicas de un Café nada Real por Rodolfo Siddhartha

Los desesperados

Este no es un texto más de café. Hace pocos días tal vez hasta más, he notado artículos en el universo de las redes sociales, que es donde paso mis tiempos muertos, acerca del posible problema que se originó por cierta marca que vende café soluble y otros productos para la despensa del hogar.

Nestlé piensa construir la planta procesadora de café más grande en Latinoamérica. La idea de todo este merequetengue es ayudar al campo mexicano con una producción de 20mil toneladas de café en verde al año, misma que también producirá 250 mil empleos directos y 2mil 500 indirectos y una serie de muchas mejoras he innovaciones tanto para el estado de Veracruz, el caficultor, el agua, el café y muy notoriamente la marca en cuestión.

Después de revisar las noticias en redes sociales, salí a buscar más información, en esta basta red llamada Internet. Encontré varios artículos, todos me llevaban a un mismo desenlace, platicando con los amigos del cafe, caí en la misma disyuntiva todo es caos y miedo en la burbuja del café.  

No terminé ni más ni menos informado, pero si me cuestioné: ¿cuál es el miedo latente?

Sí, ya sé que en este momento estarás enumerándolos… y muchos tendrán que ver con la falta de atención y de cultura al probar una taza de café en México. Menciono esto porque por suerte recibí el llamado celestial. que los días 22, 23 y 24 de Enero, BUNA estaría sirviendo café muy especial.

Los invitados fueron Prologcoffebar, unos vatos de Dinamarca que nos presentaron café de Kenia, El Salvador y un espresso de Etiopia; la verdad es que los probé todos sin cuestionarme el precio, fue triplemente grato saber que probé tres buenos cafés a precio normal para un café de especialidad.

Todo esto lo fui meditando camino al trabajo, ¿qué tuvieron que hacer Prologcoffebar y Buna para traer este café y prepararlo de muy buena manera a los amigos habituales de la barra de café?

¿Qué problemas se les presentaron? ¿Cómo se conocieron? y una serie de cosas que involucra traer café de diferentes países.

Yo no conocía a estos amigos invitados de Dinamarca, pero sí a Buna, es una marca mexicana que se creó en el 2012 para trabajar con café y exploraron otros cultivos agrícolas con los que ahora también colaboran. Trabajan en México y para México, son de aquí y aquí se quieren quedar para compartirlo con el mundo. Eso es lo que se me quedo grabado en la mente después de revisar su pagina web. Porque realmente lo que hago cuando voy  es solo pedir un café en su barra y disfrutarlo, jamás me había cuestionado la misión que han tenido en estos casi siete años. Pásenle por su Café Rico.

También tuve la oportunidad de visitar un espacio llamado Marusia, donde me encontré una máquina muy pequeña y un mini molino de café, pero probé calidad en su espresso, la curiosidad me hizo preguntarle a la barista de donde era su café y muy segura de si misma me respondió “Atoyac de Álvarez, Guerrero, proceso Natural”. Indague un poco más y sólo llevan unos meses abiertos, lo cual me puso muy feliz ya que en tan poco tiempo han entendido el compromiso que involucra preparar una buena taza de café sin fronteras.

Y ¿a todo esto?; Qué rollo con la problemática de la planta procesadora de café, me hace tener tranquilidad que siguen habiendo lugares donde se prepara café en grano, que día a día hay un público que se acerca a estos lugares, ya no sólo para despertar, si no para echarse una muy buena taza de café.

Me gustaría seguir desmenuzándoles el por qué consumir café en grano, pero me veo obligado a parar y prepara dos capuccinos deslactosados para tomar aquí.

Soy Rodolfo Siddhartha y espero que me acompañes en este viaje.

@rodolfosiddhartha

Buna: Orizaba, Numero 42, Colonia Roma Norte. México

Marusia café: av. Progreso, Numero 27, Colonia Escandón. México  

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